Me giro, no me lo creo ¡me ha traído a patinar sobre hielo!
-Miriam: Pero… yo hace mucho tiempo que no voy.-creo que me puse roja.
-Lucas: No pasa nada, yo no te dejaré caer.
-Miriam: Ohh, que mono… mierda se me escapó.- si antes estaba roja no sé como estaría ahora.
-Lucas: Jajaja, no pasa nada tú también eres muy mona.
Entramos, dios mío, ese sitio es enoooooorme.
-Lucas: Bueno que, ¿entramos a la pista?
-Miriam: Si… claro…
Me aterraba entrar ahí, lo confieso pero contaba con que Lucas me ayudase. Nos ponemos los patines y entramos. Puse el móvil en silencio por si acaso sonase.
-Miriam: ¡Mierda! No me acuerdo de cómo se patinaba.
-Lucas: Déjame ayudarte.
Se acercó a mí. Yo estaba temblando como no, pero no sólo por el frío que hacía aquí dentro. Me coge la mano, mierda otro escalofrío (tengo que empezar a controlar esto). Me separa del murito.
-Lucas: No tengas miedo, relájate.
Pff, que me relajase, ¿teniéndolo tan cerca? Imposible.
-Miriam: Bueno, creo que ya me acuerdo. Suéltame.
-Lucas: ¿Segura?
-Miriam: Sí.
Me soltó, lo estaba consiguiendo podía ir sola, ¡yujuuuuuuu! Pero eso no duró mucho tiempo, empecé a perder el equilibrio y Lucas vino a ayudarme. No lo había visto venir y cuando me tocó la espalda perdí totalmente el equilibrio y nos caímos, no podíamos dejar de reír. Un chico se nos acercó y nos preguntó si necesitábamos ayuda pero le dijimos que no hacía falta que estábamos bien. Después de unas cuantas caídas y risas más salimos.
-Miriam: Me lo he pasado súper bien, muchas gracias.
-Lucas: Me alegro, pero la sorpresa no ha terminado todavía.
-Miriam: ¿Qué queda? ¿Me voy a tener que vendar los ojos otra vez?
-Lucas: Jajaja, ya empiezas con las preguntas. Pues es algo que se me acaba de ocurrir que estará bien y si no quieres no hace falta que te vendes lo ojos.
Empezamos a caminar otra vez y llegamos a un Starbucks.
-Miriam: ¿Esta es la sorpresa?
-Lucas: Que, ¿no te apetece un chocolate calientes después del frío de la pista de hielo?
-Miriam: Cierto, todavía tengo frío.
Lucas se acerca como ya habrá hecho mil veces en el día de hoy, ¿no me ira a besar otra vez, no? No, sólo me abraza. Ya no tengo frío, que bueno que es.
-Lucas: Bueno, ¿entramos?
-Miriam: Clarooooo.
Entramos en el Starbucks.
-Lucas: Vete cogiendo sitios, yo voy después con los chocolates.
-Miriam: Okeeeeeeey.
Busque un sitio cerca de la ventana. Lucas se porta genial conmigo y yo lo he tirado al hielo muchas veces. Ojalá todo fuese más fácil y nunca hubiese salido con Raúl, Cojo el móvil, tres llamadas perdidas de Ana, yo la quiero mucho pero hay veces que es un poquito pesada. La llamó.
-Ana: ¡Túú! ¿Dónde estás metida?
-Miriam: En un Starbucks.
-Ana: ¿Qué haces ahí?
-Miriam: Nada, esperar a Lucas con los chocolates calientes.
-Ana: ¿QUÉÉÉÉ? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿Eeh?
-Miriam: Jajaja, pues nada me vino a buscar y fuimos a patinar y ahora estamos aquí.
-Ana: ¿ TE LO HAS LLEVADO?
-Miriam: No tía, sabes que no soy así.
En ese momento aparece Lucas con los chocolates.
-Miriam: Bueno Ana, te dejo que ya llegó mi chocolate.
-Ana: Espera sobre lo de mañ…
La colgué, que conste que la quiero.
-Lucas: ¿Quien era?
-Miriam: Sólo Ana.
-Lucas: ¿Qué empezamos?
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