-Lucas: ¡Es enorme!
-Ana: No has visto nada.
Ana entra cogida de la mano con Julio, le digo a Lucas que los mire.
-Miriam: Y bien, ¿ahora qué hacemos?
-Ana: Lo que queráis.
-Julio: Si nos dices la habitación de cada uno?
-Ana: Encantada. Cada uno dormiremos en una.
Ana las fue señalando cuando llegamos era cuatro puerta dos a un lado del pasillo, las otras dos enfrente. La mía está al lado de la de Lucas, enfrente de la de él está la de Julio y al lado la de Ana.
-Miriam: ¿Y si vamos a la piscina?
-Ana: Gran idea.
-Lucas: Gran idea.
-Julio: Gran idea.
Cada uno entró en su habitación. Me cambié, fui a ver la hora en mi móvil cuando alguien toco la puerta.
-Miriam: Adelante.
-Lucas: Hola, venía a… ¡Dios! Que guapa estás.
-Miriam: No mientas.- me puse roja.
-Lucas: Y tienes la cara de decir que no, ¡pero mírate!
Me puso delante del espejo, la verdad es que ese bikini me quedaba genial. Hace que dé una vuelta sobre mí pero por algo acabamos cara a cara, estábamos muy juntos y poco a poco nos íbamos juntando más. En ese momento Ana abrió la puerta y nos separamos.
-Ana: Creo que acabo de interrumpir algo, bueno era para deciros que Julio y yo bajamos ya a la piscina.
-Miriam: Vamos con ustedes.
-Ana: ¿Segura?’
-Miriam: Sí.
Bajamos, se que había ido muchas veces a aquella casa pero cada vez que iba a la parte la piscina me quedaba de piedra, ¡es enorme! Colocamos las toallas en el césped. Lucas y Julio se tiran al agua. Ana y yo nos quedamos fuera.
-Julio: Ana ven, está buenísima.
-Ana: ¿El agua o yo?
Todos reímos.
-Julio: Tú, tú.
-Ana: Ahora no, estoy hablando con Miriam. Más tarde voy.
-Julio: Okey.
Julio se acerca a Lucas, le hace una ahogadilla, Lucas se la devuelven. Los dos ríen.
-Ana: Miri, por donde íbamos. Ah ya, ¿Te gusta Lucas?
-Miriam: Puff, eso creo pero lo acabo de dejar con Raúl y no sé.
-Ana: ¡Pero si casi te besas antes con él!
-Miriam: Ya, pero no pasó, ¿y tú con Julio qué?
Ana: Ya claro. Jajaja pues bien, gracias por traerlo.
-Miriam: Sobran cariño.
Julio sale del agua con Lucas y se acercan a nosotras. Julio coge en brazos a Ana que grita e intenta soltarse, en vano, Julio se tira a la piscina con Ana en brazos, miro a Lucas.
-Miriam: ¡Ey! A mí no me hagas eso.
-Lucas: No, no vengo en son de paz, ¿puedo sentarme?
-Miriam: Claro, ni se pregunta.
-Lucas: Vale, ¿qué hubiese pasado si Ana no hubiese entrado?
-Miriam: No lo sé, la verdad.
-Lucas: ¿Me besarías ahora?
-Miriam: No sé.
Miro hacia la piscina y veo a Ana y a Julio besándose.
-Miriam: Creo que ya hay dos personas que se están besando.
-Lucas: Jajaja, parece que les va mejor que a mí.
-Miriam: Voy a por un vaso de coca-cola, ¿quieres?
-Lucas: No gracias, quieres que te acompañe.
Me pongo de pie.
-Miriam: No hace falta. Los novios, ¿alguno quieres un vaso de coca-cola?
Dijeron que no al unísono. Entre en la casa, fui directa a la cocina, me apoye en la mesa. Cogí cuatro vasos y la botella de coca-cola y volví a salir.
-Lucas: Déjame ayudarte, no vayas a armar un estropicio.
-Miriam: Gracias.
Ana y Julio habían salido del agua. Julio había cogido a Ana por la cintura como unas pocas horas antes lo había hecho Lucas conmigo.
-Ana: ¡Cariñoooo! Aquí los chicos nos van a hacer una barbacoa para comer.
-Miriam: ¿Van a empezar ya?
-Ana: Sí.
-Miriam: Está bien, voy a dar una vuelta.
-Ana: Vale.
Entre a la casa subí a mi habitación y cogí el móvil. Baje de nuevo, peo esta vez a otra parte del jardín. Estuve debatiendo un rato si llamar o no, decidí llamar.
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