-Miriam: Hola, dormilón.
-Lucas: Hola, guapísima.
-Miriam: ¿Molesto?
-Lucas: Nunca molestas.
-Miriam: ¿Me puedo acostar?
-Lucas: Claro.
Nos quedamos acostados mirando al cielo. No hay ninguna nube. Noto que me está mirando y le miro.
-Lucas: ¿Te he dicho ya lo mucho que me gustas?
-Miriam: Mm… creo que sí.
-Lucas: Pues te lo quería decir otra vez.
¿Qué hora será?
-Miriam: ¿Y si vamos a darnos un baño?
-Lucas: Venga.
Llegamos a la piscina, Julio y Ana están tumbados en el césped tomando el sol.
Lucas se tiró al agua yo preferí sentarme en el murito un rato, Lucas se acercó a mí.
-Lucas: Venga cobarde, entra.
-Miriam: ¿Como que cobarde?
-Lucas: Pues eso, sinónimo de gallina;)
Me impulsé con las manos y acabe dentro del agua. Lucas era súper amable, no sé que hubiese hecho si no hubiese estado a mi lado. Se acercó bastante, teníamos las narices unidas. No pude evitarlo… le llene la cara de agua.
-Miriam: Jajajajajajajajajaja, mm… que rica agua.
-Lucas: ¡Como te coja verás!
-Miriam: No, no, no por favor no me hagas nada.
Lucas llego hasta donde estaba yo. Me cogió los brazos.
-Lucas: ¿Cómo te voy a hacer algo yo a ti?
-Miriam: Por esto mismo.
Le volví a salpicar con agua.
-Lucas: Ahora sí que prepárate.
Me cogió de la cintura y me hundió, me dejó salir a respirar pero con la misma me volvió a hundir.
-Miriam: Vale, vale me rindo. ¡Por favor para!
Ana y Julio reían divertidos por la escena. Cuando me soltó salí y me senté con Ana, Lucas salió y se sentó con Julio.
-Miriam: Bueno chicos, ya está anocheciendo y esta vez nos toca cocinar a Ana y a mí.
-Lucas: Me parece bien.
-Ana: Noo, ¿por qué?
Disimuladamente le guiñé un ojo.
-Ana: Bueno vale…
-Julio: Yo quiero ver como cocinas.
-Ana: Y lo verás. ¿Nos vamos a cambiar?
-Miriam: Vale.
-Lucas: Vale.
-Julio: Vale.
Cada uno fue a su habitación, nos cambiamos y bajamos a la cocina. Cuando estábamos los cuatro les dije a Lucas y a Julio que se fuesen que la cena iba a ser una sorpresa. Cuando ya no nos podían oír le dije a Ana.
-Miriam: ¿Dónde estaba el teléfono?
-Ana: Allí, ¿para qué?
-Miriam: Telepizza.
-Ana: Jajajaja, que mala eres.
-Miriam: ¿Qué pasa, acaso no es comida? Jajaja.
Llamamos y pedimos dos pizzas familiares una tropical y una de jamón y queso. Luego nos sentamos en las sillas.
-Miriam: ¿Y bien?
-Ana: ¿Y bien, qué?
-Miriam: ¡JULIO!
-Ana: Ahh eso, nada, estoy saliendo con él.
-Miriam: ¡Guau! Pero si lo conociste esta mañana.
-Ana: No importa.
-Miriam: También es verdad. ¡Ay! Que mi niña se vuelve mayor.
La abrazo.
-Ana: Dejémoslo anda, ¿y tú con Lucas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario