Ya está, ¡se acabo! No quiero saber nada más de ningún chico. ¡Por cierto! Me llamo Miriam.
¿Os preguntáis que me ha pasado? Pues veréis, estoy cansada de que los tíos solo me utilicen y me hagan daño, así que ya lo he decidido, ¡NO QUIERO SABER NADA DE ELLOS!
¿Queréis saber la historia?
Todo empezó una tarde que había quedado con mma y estábamos sentadas en nuestra cafetería preferida hablando:
-Miriam: Qué sí, es el chico perfecto, me quiere ¡y me lo demuestra! También me trata bien no es como el resto.
-Ana: Ya claro… Eso es solo lo que quiere que pienses-.-“
-Miriam: Que no ¡joder! Te lo digo ense…
Casi me da un ataque…
-Ana: Tía, ¿Qué ha visto? ¿Por qué tienes esa cara?
Solo pude señalar a la puerta. Hay estaba Raúl, mi novio… Abrazando y besando a la más idiota de la clase, Samanta.
-Ana: ¡Joder, que capullo! ¿Puedo matarle?
-Miriam: Sácame de aquí, por favor te lo pido, ¡sácame de aquí!
-Ana: Venga tranquila pago y nos vamos.
Salimos fuimos a un parque y nos sentamos en un banco.
-Ana: No te preocupes, si está con esa es idiota.
Estaba a punto de ponerme a llorar pero no podía, no al menos con Alba delante.
-Miriam: Ya… pero mañana hacíamos 6 meses… eso no se olvida fácilmente…
-Ana: Ya lo sé, pero olvídalo, es lo mejor.
-Miriam: Pero… pff… Lo tendré que ver todos los días en clase y la puta esa también, ¿Y si pido el traslado de clase?
-Ana: Si y a mí, ¿que me den no?¬¬
-Miriam: Claro que noo, ¡yo te quiero!
Y en ese momento me tiré encima de ella nos caímos al suelo, la hacía cosquillas, me gritaba. Después de un rato así nos sentamos, nos miramos y nos empezamos a reír.
-Miriam: Jajajajajaja te quierooooooooo
-Ana: Puajajajajajajajaja ¡y yoooooooooo!
-Miriam: Bueno cariño, me voy ya que si no me matan mis padres.
-Ana: Si yo también ya hemos pasado por muchas emociones hoy…
Al llegar a mi casa no había nadie, decido ducharme pensé que me vendría bien después de tantas cosas. Salgo de la ducha, me pongo mi pijama de corazoncitos. Cojo el móvil y me veo 3 llamadas perdidas, de Raúl. No tengo ganas de hablar con él así que apago el móvil y lo dejo en la mesa de mi cuarto, ya lo encenderé mañana.
Llegan mis padres, me preguntan que tal la tarde, les miento les digo que bien. Me llaman para cenar pero les digo que no tengo hambre que comí antes con Ana, no sé todavía como se lo creyeron. Fui a mi habitación, encendí mi mp5 y puse la programación aleatoria, canciones que me recordaban momentos con Raúl… Pff… la primera lágrima, seguida de muchas más acabe apagando el mp5 y me quedé dormida.
Al día siguiente me despierta mi madre, enciendo el móvil 6 llamadas perdidas de Raúl y 4 mensajes, los borre sin leerlos, ya se sabe empieza un nuevo día:)
No hay comentarios:
Publicar un comentario